Definir una necesidad concreta
Una solución de IA necesita una tarea identificable, un responsable y criterios de evaluación. Empiece por delimitar las fuentes de información, el proceso que se busca apoyar y las decisiones que permanecen en manos de las personas.
Establecer límites de actuación
No todas las acciones deben automatizarse de la misma manera. Es útil distinguir consulta, recomendación y ejecución; para cada una deben definirse permisos, revisión humana y mecanismos de excepción.
Evaluar antes de ampliar
Una demostración atractiva no sustituye una evaluación con casos representativos. La calidad de respuesta, los errores relevantes y la necesidad de intervención deben observarse antes de extender el uso.
Asignar responsabilidad operativa
La solución necesita un dueño, seguimiento, soporte y una forma de actualizarse cuando cambian los procesos o los datos. La IA se convierte en capacidad del negocio cuando puede ser gobernada y sostenida.
